El valor del arte

El valor del arte es tremendamente subjetivo. Ese es parte de su magia.

Consite en que si una obra nos emociona y tenemos el dinero por castigo podemos gastarlo en la cantidad subjetiva que estimemos sin remordimientos. No es de recibo gastarse 100 millones de dólares en un jamón por muy bueno que esté el jamón pero sí en un cuadro y te quitas ese peso de encima.

Por otra parte, en el arte moderno todo vale. El ansia de ser original, dstinto hace que todo sea susceptible de convertirse en arte. Tanto que es difícil discernir cuando una obra es una tomadura de pelo y cuando no.

Uno de los que empezó en esto del desconcierto artístico fue Jackson Pollock.

Pollock se desmarcó del arte figurativo y desarrolló técnicas como el splashing o el dripping, consistentes en lanzar pintura o dejarla gotear encima del lienzos (Pollock se desmarcó del arte figurativo y desarrolló técnicas como el splashing o el dripping, consistentes en lanzar pintura o dejarla gotear encima del lienzos (action painting), sin utilizar dibujos ni bocetos.

A causa de esta forma de pintar, Pollock fue apodado “Jack the Dripper” (juego de palabras con “Jack the Ripper” o “Jack el Destripador“, y “Dripper” o “goteador” y que podríamos traducir como “Jack el Goteador”).”>action painting), sin utilizar dibujos ni bocetos. A causa de esta forma de pintar, Pollock fue apodado “Jack the Dripper” (juego de palabras con “Jack the Ripper” o “Jack el Destripador”, y “Dripper” o “goteador” y que podríamos traducir como “Jack el Goteador”).

El caso es que el Nº 5 de Pollock ha sido el cuadro más caro de la historia.

pollock-200x452

Vía Hmmm