Mentir para decir la verdad

Recuerdo la anécdota de un Jefe de un restaurante donde una trabajadora delató que una compañera robaba dinero de la caja, el jefe sabía que si le decía a la ladrona que su compañera le había delatado tendría dos problemas:

  1. tendría que despedir a la ladrona, que era una buena trabajadora.
  2. crearía una situación terrible para la trabajadora honesta, con toda la buena intención del mundo de ayudar metería en su vida una enemiga por vida.

Así que le dijo a la trabajadora honesta que no dijera nada, y que el nunca diría que lo dijo.Para solucionar el problema creó una mentira para que la propia ladrona se delatara. Puso una cámara en una esquina del restaurante, y al final del día cuando ya no hay nadie y aprovechan para comer todos juntos (si habéis trabajado en un restaurante conoceréis la situación) el Jefe se sentó en la mesa con una cinta en la mano, y dijo,

-¿Veis allí arriba? hay una cámara de vigilancia ¿Tenéis que contarme algo?

La ladrona enseguida confesó, pidió perdón, que lo sentía mucho, etc, el Jefe le dijo que no pasaba nada, que porque lo hizo, etc, al final del día el Jefe consiguió:

  1. No perder a una trabajadora y que fuera aún más atenta en el trabajo al sentirse mal.
  2. No crear enemistad con su compañera.

La cámara nunca filmó nada, saber mentir para hacer el bien, para contar verdades, es un arte.

Vía Joan planas

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