Yo #soy15m

Como parte del #15m me declaro una persona pacífica y condeno radicalmente todo tipo de violencia: la de los violentos infiltrados en nuestras manifestaciones, y la del Estado, que ha causado más dolor y heridos. Además, condeno la manipulación mediática que enfatiza la información sesgada, parcial o errónea con el propósito de demonizar a los ciudadanos.

 

Si me manifiesto en la calle es porque:

  1. Mi participación como ciudadano se ha reducido a votar a listas cerradas cada cuatro años para ver cómo los representantes de los ciudadanos no respetan lo prometido en su programa.
  2. Se hacen leyes a favor de grupos de interés en vez de hacerlas a favor del conjunto de la sociedad.
  3. Se invierten recursos públicos para ayudar a minorías poderosas, y no a quienes están pasando situaciones desesperadas ocasionadas por la especulación financiera.
  4. Los grandes partidos están más preocupados por mantener su poder que por ofrecer soluciones para superar esta crisis histórica.
  5. Está a punto de firmarse un “Pacto del Euro” que consiste fundamentalmente en medidas para reducir la inversión pública en servicios esenciales.
  6. Desde diferentes órganos del estado se ha insultado a los ciudadanos, e incluso se ha justificado el recurso a la violencia contra manifestantes pacíficos.

 

Como parte del #15m, acepto y respeto la diversidad ideológica del movimiento. Cuando participo en una manifestación no reclamo un régimen o una ideología en concreto, ni un modelo social no democrático, ni la eliminación de los partidos o los parlamentos. Lo que reclamo es una democracia mejor y más humana que, entre otras medidas, necesita urgentemente:

  1. Cambios en la Ley Electoral para permitir una mejor y más directa representación de los ciudadanos en los parlamentos y una mayor participación ciudadana en las decisiones importantes.
  2. Aprobación de una Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública para obligar a la publicación en formatos adecuados y reutilizables de todos los gastos, decisiones y reuniones con grupos de presión por parte de funcionarios y cargos públicos.
  3. Tolerancia cero a la corrupción de candidatos y cargos públicos, y controles ciudadanos para la exigencia de responsabilidad política.
  4. Separación clara, real y efectiva de los poderes del estado.
  5. Control fiscal efectivo de grandes fortunas y operaciones financieras; eliminación de privilegios fiscales a cargos electos.
  6. Políticas encaminadas a solucionar de forma efectiva los problemas hipotecarios y de vivienda.
  7. Servicios públicos de calidad, fundamentalmente salud, justicia y educación.
  8. Eliminación de las leyes que permiten el control administrativo de Internet. La red ha demostrado ser esencial para la libertad de expresión y para responder al peligro de manipulación mediática.

 

Por todas estas razones volveré a salir pacíficamente a la calle el 19 de junio, #19j.

 

Si estás de acuerdo, aprópiate del texto y divúlgalo (enlace al documento original)

 

España tiene los recursos

Hemos asistido en Santander a una conferencia del catedrático Vicenç Navarro, titulada “El modelo social europeo ante la globalización”. Ha sido una conferencia llena de datos muy reveladores y que merece la pena compartir.

La fuente empleada es Eurostat, probablemente la más fiable, pero que tarda en ser actualizada, y por ello los datos son todos de 2008.

La conferencia ha empezado describiendo la situación de distintos países europeos, para sustentar la tesis de que los países que tuvieron una dictadura en la segunda mitad del Siglo XX, como Portugal, España y Grecia, más Irlanda, que ha seguido políticas de extremismo neoliberal, necesitan equiparar sus cifras de gasto público a las del resto de Europa, en lugar de limitar el déficit por vía constitucional.

Empecemos con el análisis comparativo del gasto público:

Con estos simples datos puede verse cómo España es el segundo país de la UE con menor gasto público, sólo detrás de Irlanda. Navarro ha dicho: “Por mucho que se repita que en España el Estado despilfarra y que hay que adelgazarlo, no deja de ser mentira, y el que diga otra cosa, que lo demuestre con datos.”

El segundo ejemplo es el del empleo público:

Como se ve en los datos de Eurostat, España no tiene siquiera un funcionario por cada 10 personas, y Suecia tiene uno por cada cuatro personas. Si España tuviera un 25% de empleados públicos, como Suecia, se crearían 5 millones de puestos de trabajo y mejorarían en gran medida los servicios públicos.

El tercer elemento de análisis es la tasa de pobreza, con la hipótesis de que el Estado no interviniera con políticas de igualdad y con los datos reales de pobreza tras la intervención del Estado. Como es lógico, cuanto más diferencia haya entre ambas, mayor política redistributiva.

España sale muy mal parada en ese indicador. Las políticas de transferencias de la UE disminuyen la pobreza en 9 puntos, la de Suecia en 14 y la de España sólo en 4. España tiene, antes de transferencias públicas, una tasa de pobreza menor que la sueca y que la media europea. Sin embargo, por la falta de políticas redistributivas, es el que más pobreza tiene tras la intervención del Estado.

Y por último, Navarro ha mostrado una interesante comparación entre la contribución que paga un trabajador y un millonario en cada lugar:

Tomando como referencia a Suecia, vemos que un trabajador español paga el 74% que uno sueco, y sin embargo un millonario paga sólo un 20% de lo que paga un millonario sueco. Si España tuviera la política fiscal sueca, ingresaría 200.000 millones de euros más que ahora.

Respecto a la economía de EEUU, cabe resaltar dos datos que ha comentado Navarro: en primer lugar, ha dicho que antes de que Reagan ganara las elecciones, el 1% más rico de EEUU tenía el 7% de la riqueza. Hoy día, ese 1% tiene el 24%. Y por otro lado, ha comentado que en el único Estado de los Estados Unidos que no ha tenido problemas de liquidez es Oklahoma, que tiene un banco público.

Pero V. Navarro no se ha limitado ha describir este negro panorama, sino que ha propuesto alternativas a las políticas de recortes sociales. Entre sus propuestas para incrementar los ingresos públicos, estaban las siguientes:

  • 2.948 millones gravando beneficios financieros
  • 6.900 millones de impuestos finalistas por sanidad (pago por uso de la sanidad al Estado, no a una empresa concesionaria privada)
  • 2.552 millones manteniendo el impuesto de sucesiones
  • 862 millones modificando las multas en función de los ingresos del infractor, que ya está funcionando con éxito en Finlandia
  • 985 millones, con un impuesto de 5 euros por cada vuelo que salga de los aeropuertos españoles
  • 643 millones recuperando el nivel de imposición a las rentas altas previas a las rebajas del Gobierno actual.
  • 63.000 millones combatiendo el fraude fiscal

No necesariamente hay que compartir todas las propuestas que hace Navarro, pero cuanto menos, está bien conocerlas, por su originalidad y como prueba de que hay otras formas de salir de la crisis distinta de las políticas que se están desarrollando actualmente. Para saber más, podéis visitar su blog: www.vnavarro.org.

Vía Red Equo Joven

Las cinco leyes de la amistad 2.0

  • A alguien que te importa no lo dejas hablando solo por Messenger. Debes contestarle.
  • No dejar la frase …»Esta escribiendo un mensaje» causando intriga en la otra persona.
  • Si una amiga terminó con su novio, debes subir fotos de ella pasandola bien para q su ex vea q se esta divirtiendo sin el.
  • El «Jajaja» (o sus variaciones como Jeje, etc) es muy util para atenuar cualquier barbaridad que hayas dicho inmediatamente antes !!!
  • No relatar cada segundo de tu vida en las redes sociales.

Vía Wwwhats new

Causas de la indignación en el sector informático

Recientemente es común leer experiencias de quejas sobre personas que solicitan ayuda de arreglos o consultas informáticas para su caso personal. Pero no solo este tipo de favores se quedan únicamente en el ámbito personal. Es frecuente también la solicitud de favores en todo tipo de ámbitos profesionales.

Si recibes la solicitud de un favor informático no debemos sentirnos como un caso excepcional en el que tenemos la maldición de haber estudiado informática. En todos los sectores y ámbitos existen estos favores. Sin embargo, si deberíamos clasificarlo y distinguirlo en un tipo de favores del tipo “Consultas y/o conocimiento“ a diferencia de otros sectores donde existen una mercancía física y los favores son diferentes.

En el caso del informático, es común escuchar frases del estilo: “Por favor, mírame el ordenador porque no me funciona X”, “¿Me podrías instalar la aplicación X?“. Y no solo en la vida privada e incluso en el mundo profesional solicitar servicios que no son de tu ámbito: “Tu que eres informático me gustaría preguntarte si sabes como puedo configurar el móvil para que haga …“, “Ya que te veo que escribes muy rápido y a mí me cuenta mucho, ¿podrías tu dar de alta todos los productos que tengo en estas hojas?“.

Es cierto que es muy habitual que para ciertas personas el ordenador sea más una carga que una ayuda. De repente, al adquirir un ordenador se les vienen la carga de la lógica informática, un trabajo totalmente cuadrado y sin sentimientos, a su entorno. Y esto crea una cierta frustración en las personas que no conocen comunicarse e interactuar con las máquinas.

Sin embargo, también existe cierta indignación general del sector informático porque sienten que deben realizar los trabajos gratis. No es raro encontrar en portales y blogs comentarios y experiencias al respecto sobre los favores informáticos que no son valorados. En ningún momento digo que no haya que hacer favores. En toda la sociedad se hacen favores constantemente. Pero si me gustaría puntualizar causas de esta indignación, análisis y soluciones para evitar ser el amigo informático.

Causas de indignación en el sector

Una de las posibles causas de la indignación general del sector es la materia de la que está hecho nuestra profesión. En ningún momento se trabaja con elementos físicos, sino con conocimiento. Por ello, es mucho más difícil cuantificar cuanto vale una idea o conocer algo. En pocas ocasiones se valora cuanto cuesta aprender cosas o conseguir la mejor forma de hacer algo. Simplemente se da por hecho que el informático, lo sabe. Creo que en muchas ocasiones habría que decir más: “No. Lo siento pero eso no sé hacerlo”.

Una segunda causa es cuando esta solicitud ayuda está combinada con el stress y las prisas. Frases del tipo, “Por favor, necesito que me arregles el ordenador porque tengo que entregar mañana un trabajo y me urge” suelen ser habituales. Con ello el stress y la responsabilidad del trabajo acaba de pasar a manos del informático. Si, ahora si no entrega el trabajo, no será culpa suya, será del informático. En estos casos, si no es alguien muy allegado o no te va a pagar bien, yo diría que no tengo tiempo.

Una tercera causa es cuando se utilizan grandes halagos o punzantes “puyas“ en función de si aceptas un trabajo o no. Si aceptas la ayuda y le resuelves el trabajo serás el mejor y si ni siquiera lo intentas porque no te apetece serás una mala persona. Olvídate de estas críticas. No esperes ni aceptes un trabajo porque te halaguen, ni para evitar que te miren mal. Sé objetivo y acepta los favores que tu consideres que merecen la pena.

Una cuarta que también se da a menudo es la de pagar un trabajo. Estaréis pensando, “¡¿pagar?!, ¡¡eso está bien!!”. El problema es cuando con un misero pago se solicita la luna. Aquí escuchareis frases del tipo:“¡Eh! Que te he pagado el trabajo y tienes que hacer lo que te diga”.

Recuerdo una ocasión de un conocido que me decía que me quería pagar el desarrollo de un portal porque se quería sentir libre de pedir lo que quisiese. Eso es un tremendo error. Delimita siempre tu trabajo, lo que vale y las funcionalidades que abarca. Si aceptas trabajos, aunque sean pagados, a modo de buffet libre de funcionalidades, no esperes volver a tener libertad.

Continuará: En futuros números iremos viendo más puntos a evaluar como el nivel de proximidad o qué hacer en ciertos casos en el que no deseas hacer el favor sin tener que vestir a quién solicita tu ayuda de gallina.

Vía GenBetaDev

Diez mentiras sobre Democracia Real Ya

  1. Es falso que sólo traigan protestas y no propuestas. Están en su web, y son más concretas que algunos programas electorales.
  2. Es falso que estén contra los políticos. Lo que piden es políticos responsables que no estén en contra de la sociedad y que no utilicen las instituciones de todos para su interés personal.
  3. Es falso que rechacen la democracia. Lo que quieren es más democracia, y que la soberanía resida en el pueblo, no en los mercados ni en los banqueros.
  4. Es falso que no crean en el voto. Por eso exigen una reforma electoral, para que cualquier voto de cualquier ciudadano valga igual.
  5. Es falso que sean unos antisistema. Antisistema es la corrupción, la injusticia o la impunidad. ¿Es acaso esa democracia, que ellos reivindican desde la primera palabra, contraria al sistema actual?
  6. Es falso que sean violentos. Apenas ha habido incidentes, a pesar de la muchísima gente que hay.
  7. Es falso que sean apolíticos. Es un movimiento apartidista, que no es igual.
  8. Es falso que sean sólo jóvenes. Hay muchos jóvenes en esas plazas; jóvenes a los que ya no se podrá descalificar como “ninis” o “conformistas”. Pero también hay ciudadanos de cualquier edad.
  9. Es falso que pidan la abstención. Lo que piden es el voto responsable: un atrevimiento “contra la libertad“, según el casposo criterio de la Junta Electoral de Madrid.
  10. Y sobre todo es falso que esto se vaya a terminar el domingo, después de votar. Porque la democracia no consiste en votar y callar. Porque el lunes, cuando estas elecciones hayan terminado, el Mayo de 2011 continuará.

Vía Escolar.net

Plantilla de disculpas para twitter

Ante las reacciones provocadas por mi comentario en la red social Twitter, quiero pedir perdón públicamente. Lo siento. Cometí un error y soy consciente de que, con mis palabras, he podido herir a muchas personas.

Quienes me conocen saben que muchos de mis amigos son negros, árabes, gays, lesbianas, transexuales, judíos, mujeres, enanos, discapacitados con muy diversas discapacidades, personas con enfermedades raras, cineastas españoles, enfermos mentales, víctimas de ETA, víctimas del GAL, víctimas de GRAPO y de Al Queda, víctimas de la violencia de género machista, personas con disfunción eréctil, personas con tumores, drogadictos, obesos mórbidos y, en general, personas pertenecientes a colectivos minoritarios. Incluso conozco a un tío con el sarcoma de Kaposi.

Yo siempre he luchado por sus derechos. Por eso lamento que mi desafortunado comentario en la red social Twitter haya dado una impresión equivocada sobre mi persona. Y lamento, sobre todo, los perjuicios que haya podido causar al colectivo afectado.

Una vez más, mis más sinceras disculpas.

Nota: esta disculpa es Creative Commons. Siéntete libre de usarla.

Vía Mi mesa cojea

Copiar no es robar

1. Precios

En general, quiero que el modo de fijar los precios sea sencillo y transparente. No me importa que haya una ligera diferencia de precio entre películas según su antigüedad.

El alquiler no deber superar 1/3 del precio de la entrada al cine.
El precio de la compra no debe superar el de la entrada al cine.
El coste de la tarifa plana mensual no debe superar el de 3 visitas al cine.
El precio de las series de televisión debe ser 1/3 del de las películas aproximadamente.
Se paga por el contenido, no por la descarga.

2. Idiomas

Puedo conseguir el audio en cualquier idioma que el contenido haya sido producido.
Tras comprar una película, todos los idiomas están disponibles.
Los fans tienen permiso para crear y compartir subtítulos para cualquier contenido legalmente.

3. Comodidad

El contenido que pago está disponible inmediatamente.
El contenido se distribuye sin publicidad o interrupciones con advertencias sobre infracciones.
Puedo buscar películas o series por año, director, idioma, país, género, identificador de IMDB, etc.

4. Surtido y fechas de lanzamiento

La fecha de lanzamiento es global. No hay límites según en el país en el que vivas.
Puedo descargar casi cualquier película que se haya rodado.

5. Derechos

Puedo ver la película en cualquier dispositivo, sin que haya diferencias en su presentación.
Las películas no están vinculadas al proveedor del servicio, y en el caso de compra, deben estar libres de DRM.
Debo poder entender fácilmente mis derechos respecto a las películas que alquile, compre o vea con la tarifa plana.

Vía Chavalina. Diario

Tonadilleros de España

XL: ¿Qué cosa legal prohibiría?
CH: Muchas. Empezando por Internet. Da demasiado libertinaje.»
Chenoa en una entrevista para XL Semanal

«Estoy en contra de que cualquiera desde el anonimato pueda decidir sobre las descargas ilegales igual que del último peinado de Britney Spears.»
Enrique Bunbury en Rolling Stone

«Es tarde para educar a la población, pero el Gobierno debería defender la propiedad intelectual».
Teo Cardala en una concentración frente al Ministerio de Industria

«Yo me pronuncio por ayudar a la señora ministra con una huelga general de silencio que paralice a los trabajadores de la música y su industria, hasta convencerla de que en estos putos tiempos, el único ministerio imprescindible en la lucha por nuestros derechos es el del Interior.»
Miguel Ríos en un artículo de El País

«Internet no puede ser el altar de todos los descerebrados que hay en este país.»
Ramoncín en «Espejo Público» de Antena 3

«A quien haga descargas ilegales que se le corte el ADSL.»
M Clan en Rolling Stone

«Pues yo creo que la solución está en Telefónica, ¿no?»
Rosario Flores en la manifestación frente al Ministerio de Industria (1-12-2009)

«El que quiera música en su boda tiene que pagar, igual que paga los langostinos.»
Victor Manuel en El País

«-Me he descargado todos tus discos de internet pero procuro ir a todos los conciertos que das cerca de donde vivo. Soy mala persona??
-Eres un ladrón, lo cual no quiere decir que seas una mala persona.»
Pau Dones, en un encuentro digital de El Mundo

«Nos estamos muriendo de hambre.»
Rosario Flores en la manifestación frente al Ministerio de Industria (1-12-2009)ATRIBUÍDA, no he encontrado la fuente original.

Vía Mi Mesa Cojea

Las editoriales empiezan a llorar

Ayer se publicó en El País un artículo titulado Los dispositivos de lectura digital se disparan… la piratería también, que no es más que un amargo llanto de las editoriales, que empiezan a ver que, si se hacen las cosas igual de mal (o peor) que la industria discográfica, las consecuencias serán bastante parecidas.

Podría comentar muchas cosas, pero voy a centrarme en el siguiente párrafo:

Uno de sus autores, Manuel Francisco Reina, envió alarmado a la editorial [Roca] una lista con 20 webs donde se podía descargar gratis su última novela, La emperatriz amarga. Obviamente sin su autorización.

Así que he hecho un pequeño experimento: ¿qué diferencias hay entre bajarme ese libro sin autorización de la editorial o utilizar el sistema Libranda? Muchas.

Sin Libranda

  1. Voy a Google y tecleo una búsqueda no muy complicada: «la emperatriz amarga descarga».
  2. Entre los primeros enlaces aparece una referencia a un archivo albergado en Hotfile de 137 MB de tamaño, porque incluye el audiolibro. Lo descargo (tiempo aproximado de descarga, sin cuenta premium en esa página: una media hora).
  3. El archivo descargado el libro en varios formatos para que pueda cargar en mi hipotético libro electrónico el que quiera. Lo descomprimo y elijo el que me dé la gana.
  4. Hemos terminado.

Con Libranda

  1. Voy a Libranda y tecleo la búsqueda correspondiente: «la emperatriz amarga».
  2. Accedo a la página de resultados, que en la que me aparece una breve ficha del libro. Abajo aparece un enlace: «Ya a la venta». Pincho en el enlace y llego una página con enlaces a las tiendas en las que puedo conseguirlo. Ojo: no el enlace a la ficha del libro dentro de cada una de las tiendas, sino un enlace a la página principal de cada tienda. Es decir: que la primera búsqueda no me ha valido para nada. Elijo comprarlo en Casa del Libro.
  3. Vuelvo a buscar el libro dentro de la tienda y llego a una página con cuatro resultados, incluyendo el libro en papel. Pincho en la versión electrónica y llego a la página con la ficha del libro. Ahí puedo añadirlo a la cesta y comprarlo por 12 €. Antes de hacerlo, veo un enlace debajo de la ficha: ver dispositivos compatibles. Acabáramos: que esto no me vale para cualquier libro electrónico. Miro la lista: «No compatible con iPad, iPhone y Kindle». Además, añaden que hace falta el programa Adobe Digital Editions (con el que tiene que ser compatible el lector que esté utilizando).
  4. Busco el Adobe Digital Editions y llego a una página que me dice, muy amablemente, que mi sistema no cumple los requisitos mínimos para instalarlo. Será porque uso Linux. Bueno, me meto en la piel de alguien que utilice otros sistema operativo o Windows, y supongo que me he descargado el programa, lo he instalado y he completado los pasos de registro.
  5. Compro el libro en la Casa del Libro. Me lo puedo descargar de su zona de usuarios, y (en teoría) aparecerá en mi instalación de Adobe Digital Editions. Desde ahí, puedo transferirlo al libro electrónico, siempre y cuando sea compatible.

Revisando las instrucciones veo que las que he escrito para comprar el libro utilizando Libranda han quedado más resumidas que las otras. Sí, lo he hecho adrede, que no se diga; también es cierto que algunos de los pasos tienen que realizarse únicamente la primera vez que se compra un libro. Una explicación alternativa puede verse en el siguiente vídeo, que cuenta todo esto de forma más genérica.

Mientras esto siga así, las editoriales seguirán llorando. Cuando empiecen a ofrecer el libro electrónico sin tanta parafernalia, la cosa les mejorará bastante. Yo estaría dispuesto a pagar el precio del libro electrónico si éste es sensiblemente más barato que la edición en papel, si el proceso de compra no es un dolor y si luego puedo poner el archivo descargado donde me dé la gana: puede que en un futuro cambie de dispositivo de lectura. Alguien ha pensado que utilizar un sistema de protección anticopia es una idea buenísima para acabar con la piratería, y el efecto neto es completamente el contrario: es mucho más sencillo conseguir un libro electrónico tirando directamente de páginas de descargas (y además no hay que andar pendiente de que sea compatible o no), que por medio de los canales oficiales.

Realmente: ¿el ponerle DRM a un determinado libro, a un determinado disco o a un determinado vídeo ha evitado en alguna ocasión que se haya terminado compartiendo en las redes de intercambio? Intuyo que la respuesta es un rotundo no. Utilizar este tipo de sistemas defectuosos lo único que ocasionan es un dolor para el posible comprador, que automáticamente se pasa a la descarga «no autorizada» en cuanto aprende cómo puede hacerse. Dice el artículo de El País que la inclusión o no del DRM es algo que se deja a elección de autores y editores. Alguien debería hablar con ellos y enseñarles este instructivo gráfico que muestra las diferencias entre comprar un DVD o bajarse la película directamente.

Libranda es, efectivamente, una porquería, y no solamente por el pobre sistema de venta, sino por los evidentes problemas de catálogo que tiene. Es, a todas luces, una excusa para que las editoriales, cuando empiecen sus problemas de verdad, puedan decir que han hecho algo.

Vía Las penas del Agente Smith

No me gusta descargar música, series o cine

Cualquiera lo diría viendo mis entradas sobre cómo escuchar música gratis (y otra), ¿eh?

Downloading
Foto: Criterion

Pero es así. Y no creo que a la mayoría de gente le guste. Para quien no lo sepa, hay diferentes procesos para descargar contenidos, pero básicamente en casi todos tienes que molestarte bastante:

  • Instalar programas que consumen recursos en tu ordenador.
  • Arriesgarte a que esos programas incluyan algún regalito en forma despyware.
  • Buscar y buscar los archivos que te interesan, teniendo que descartar diferentes versiones, idiomas, calidades no siempre bien indicados.
  • Luego esperar lo suyo, en caso de que, como yo, no tengas una cuenta premium para descargar rápido.
  • Cuando se ha descargado, aún pueden venir las sorpresas, en forma de virus, fakes, calidad inferior a lo esperado, problemas con el sonido.
  • En su caso, hay que buscar los subtítulos o carátulas por otro lado.
  • Una vez descargado algo en una calidad aceptable, siempre da pena borrarlo! al final acabas con el disco duro lleno.

Y seguro que me dejo algo! Lo que viene a ser “buscarse la vida”, aunque también hay herramientas que hacen el proceso más asequible.

En cuanto a lo económico, tampoco es gratis:

  • Hay que tener una buena conexión a internet, es poco frecuente necesitar velocidad alta si no es para descargar contenidos o usar streaming. A mi para trabajar con una de 6mb me basta!
  • Hay que guardar lo descargado en algún sitio, así que compramos (o comprábamos) CDsDVDs en grandes cantidades, discos duros de alta capacidad.
  • Aparte del precio de los propios soportes, se agrega el canon, recientemente declarado ilegal, y no barato precisamente, aunque uses los soportes para guardar contenidos propios.
  • Hay gente que paga un precio anual a páginas como Megaupload oRapidshare para poder descargar en mejores condiciones.
  • Otros usuarios incluso llegan a contratar servicios de VPN (redes privadas virtuales) para poder acceder a servicios de distribución de contenidos en otros países (como Hulu, Netflix…).
  • Estos servicios de distribución de contenidos, también se pagan o bien tienen publicidad.

O sea, que no es que no se quiera pagar. Hay gente dispuesta a ello.

Yo pagaría un precio razonable por no tener que complicarme la vida para ver una película o serie que me apetece. Porque además, es raro el día que pongo la televisión y no me enferma.

El tema está en cuánto es razonable para mí, y cuánto es razonable para el proveedor de este servicio.

Imagino una biblioteca online. Películas, series, música, libros. Como tenerlos en mi estantería pero en la nube. Me ahorro el disco duro y ellos la distribución.

Por streaming y descarga, con opción de descargar para ver los contenidos offline pero sin tener que almacenar en mi disco duro, poder volver a la biblioteca para revisionar lo ya pagado.

Pago por consumo o tarifa plana mensual, con o sin publicidad, a elegir. Flexible para que la mayoría de gente pueda acceder.

Otros lo han comentado ya. El secreto es la combinación de comodidad y precios razonables.

Un servicio así ¿es posible? Quizá es una utopía, algunos dicen que ya hay servicios así, y que los “piratas” no los usamos.

Pero es que no voy a pagar lo mismo que cuesta una película en DVD por descargármela, y más de lo que cuesta en el videoclub de mi calle tampoco.

Ficha de la película "La chaqueta metálica" en pixbox, compra por 9,99€ y alquiler por 3€

Como ejemplo, una peli que quería ver, “La chaqueta metálica” cuesta 9,99€ en pixbox, el videoclub de ElMundo.es (mención especial al “Sin autorización para grabar a DVD”), y se puede comprar por 5,99€ en fnac:

"La chaqueta metálica" se puede comprar en fnac por 5,99€

Quizá no es el mejor ejemplo, porque este DVD físico es relativamente barato, pero es un ejemplo real, y como éste, hay muchos más.

En cuanto al alquiler, 3€ en pixbox por 48h. En Murcia hay videoclubs donde entre1,5€ y 2,5€ puedes llevarte una película una semana.

Distribuidoras, discográficas y editoriales se dedican a perseguir, insultar y cabrear a sus clientes, mientras vemos de lejos como otros servicios se preparan para desembarcar en el mercado español (e hispano), dejando que les adelanten por la derecha.

Luego vendrán los madresmías y los nomeloexplico.

Vía Chavalina. Diario

Apoyemos a los creadores

Estoy con Nacho Escolar (y en general con todos los que se oponen desde la sensatez a la criminalización de la ciudadanía por el uso de Internet para compartir archivos sin ánimo de lucro) en que los autodenominados ‘creadores‘ (todo ser humano es un creador, es un rasgo distintivo de nuestra especie frente al resto) llevan algo de razón en sus demandas:

  • Que no es justo –aunque sea legal– que existan páginas de enlaces que se lucren con el trabajo ajeno.
  • Que quien más gana con esta situación son las telecos, que incluso en la publicidad del carísimo ADSL que pagamos venden “descargas más rápidas”.
  • Que hace falta un nuevo modelo tras la revolución digital”.

Pero me parece que esas conclusiones se quedan del todo cortas si lo que pretendemos es apostar por un modelo cultural en el que se armonicen los derechos de esos creadores con los derechos generales de la ciudadanía. Añadiría, por ejemplo:

  • Que no es justo -aunque sea legal- que existan intermediarios (industria, gestoras de derechos, representantes…) que se lucren con el trabajo ajeno y el bolsillo de los ciudadanos, explotando brutalmente a los creadores con royalties de risa y abusando del usuario inflando los precios finales de venta para lograr beneficios desmedidos que, repito, sólo en un pequeñísimo porcentaje revierten en el autor.
  • Que ningún modelo sostenible de mercado e interrelación cultural puede estar basado en el desprecio de los creadores y la industria hacia el usuario, vertiendocontinuamente falacias, insultos y amenazas contra éstos.
  • Que no es cierto que España se encuentre a la cabeza de la ‘piratería’ internacional ni que el intercambio de archivos sin ánimo de lucro vaya en detrimento de las ganancias del sector. Son ya varios los estudios que demuestran justo lo contrario.
  • Que ningún derecho particular puede estar por encima del derecho general ni de los preceptos constitucionales, sobre todo si lo que se pretende es mantener vivo artificialmente un modelo decimonónico que expira, de forma natural, a marchas forzadas.
  • Que los derechos de autor fueron ideados para la defensa de los autores frente a los excesos de plagiadores y empresarios sin escrúpulos, contra el uso lucrativo no autorizado de sus obras, nunca contra el ciudadano ni el derecho universal de acceso a la cultura.

Con todos estos condimentos, sí podemos encarar con garantías y sentido común el debate y la búsqueda de ese amplio consenso que armonice los derechos de los principales actores de esta obra: el creador y el ciudadano, y marque las reglas de juego de todo lo que orbita a su alrededor: industria, gestoras de derechos, telecos, páginas de descargas…

Es decir, que el primer paso para desbloquear esta situación es, efectivamente, la identificación de los derechos propios del autor frente a los de los intermediaros y ver de qué manera se pueden conciliar con los de la ciudadanía del siglo XXI. En ningún caso puede arrogarse la portavocía de los derechos del autor quien no lo es o quien en realidad lo que defiende son los derechos de quienes no lo son, así como tampoco identificar los derechos del autor con los del intermediario. No es lo mismo…

Por eso, medidas coercitivas como la ‘ley Sinde’ y similares, que sólo buscan la criminalización de la ciudadanía para favorecer las cuentas de resultados de ciertos lobbies, en nombre del autor, pero sin aportar una sola medida que realmente suponga una mejora de la situación actual de éstos, no sólo resulta obscena e imposible de aplicar, sino además de un cinismo que raya en la desvergüenza.

¿Queremos apoyar a los creadores? Perfecto:

  1. Establezcamos leyes que obliguen a los intermediarios a colocar los royalties del autor en lo más alto del precio final de venta.
  2. Defendamos al autor frente a cualquier abuso de la industria.
  3. Establezcamos canales efectivos, al margen de la industria cultural, para que el autor pueda distribuir y dar a conocer su obra bajo la licencia que prefiera: copyright o copyleft.
  4. Establezcamos condiciones de rigor y transparencia para las denominadas gestoras de derechos de autor que hagan efectivo su carácter de organización sin ánimo de lucro, velando por su democracia interna y la continua auditoría de sus cuentas.
  5. Establezcamos criterios que determinen que toda obra subvencionada, pagada con el dinero de todos los ciudadanos, pase a engrosar directamente el catálogo de obras de dominio público, sin menoscabo de permitir su posible explotación comercial.
  6. Pongamos en marcha centros de apoyo al autor, locales de ensayo gratuitos, redes de formación artística, teatros y espacio de conciertos populares… creando una red que llegue a todos los barrios, pueblos y ciudades del país.
  7. Llevemos las nuevas tecnologías al autor, expliquémosles que puede crear y editar libros por su cuenta, grabar canciones con la máxima calidad, rodar películas y vídeos… sin necesidad de intermediarios, con excelentes programas de software libre…
  8. Expliquémosles que igualmente los pueden distribuir sin coste alguno, a través de la Red, que las redes P2P son la mejor herramienta para ello, que no hay red de distribución convencional que se le pueda comparar…
  9. Eliminemos los impuestos de lujo que aún pesan sobre instrumentos musicales, cámaras… olvidémonos del canon también.
  10. Establezcamos tiendas virtuales donde el autor pueda ofrecer y/o vender directamente sus obras.
  11. Sentemos a los autores a dialogar con los usuarios, a debatir, a exponer sus puntos de vista. Lleguemos a conclusiones, acuerdos, compromisos…
  12. Como Gobierno, asumamos el contenido de ese consenso y comencemos a desarrollar la ley que lo avale, velando siempre por el máximo respeto a los derechos, libertades y preceptos consitucionales.
  13. Impliquemos a los intermediarios en el marco del consenso alcanzado, vinculando su acción y sus derechos a los fundamentales: a los del creador y a los del usuario. Rechacemos las presiones y la connivencia con los lobbies. Ídem con las injerencias de potencias extranjeras (véase Wikileaks).
  14. Rubriquemos en el Parlamento esa ley producto de un consenso justo, abierto y democrático, que tenga al autor y al usuario como ejes principales de su desarrollo, y ubique al resto de agentes en el espacio que realmente les corresponde.

Con una hoja de ruta como ésta, o similar (esto no es más que una tormenta de ideas personal), podríamos comenzar a atisbar una solución sensata al debate sobre el nuevo modelo cultural. Pero, desengañémonos, la actitud del Gobierno no pasa, ni de lejos, por ahí, sino más bien por todo lo contrario: seguir buscando la forma de colar una ley coercitiva que no sólo no mejora ni un ápice las condiciones del creador, sino que además atenta contra los derechos y libertades de la ciudadanía, con el único objetivo de contentar a los lobbies y grupos de presión con intereses económicos muy concretos.

La ‘ley Sinde’ no es una ley de ‘apoyo al creador’. No hay un sólo artículo que vele por sus derechos. Sólo por los de la industria y gestoras de derechos, es decir por los de los intermediarios, lobbies y grupos de presión. Eso y un ataque frontal contra derechos fundamentales del ciudadano.

Rubalcaba dice que van a concienciarnos de todo lo contrario. Pero para poder concienciar, primero hay que tener conciencia de lo que se pretende. Y mucho me temo que, en este ámbito, el Gobierno anda profundamente ‘desconcienciado’, despistado, forzado, contaminado o algo peor.

Y algo similar ocurre con los autoproclamados ‘creadores’, que defienden con verdadero ahínco las reivindicaciones de los lobbies del sector, pero se les ve salir muy poco en defensa de los auténticos derechos del creador frente a la explotación de la industria y la opacidad y ausencia de democracia interna de las gestoras de derechos.

¿De verdad queremos apoyar al creador? Perfecto. Entonces, comencemos a hablaren plata.

Vía Mangas Verdes

¿Cuánto te costará tu próxima reunión?

¿Conoces Meeting Ticker? Es una sencilla utilidad web que valora en dinero cuánto le cuesta a tu empresa o a ti la próxima reunión en la que vayas a despilfarrar tu tiempo. Pruébala. Porque la experiencia de empezar una reunión, ver cómo pasa el tiempo, y contemplar cómo sube la cantidad de dinero tirada a la basura, es una experiencia reveladora.

Reveladora porque primero sientes curiosidad. Luego incomodidad. Finalmente te escandalizas.

A la hora de hablar de Productividad en el trabajo las reuniones son de lejos uno de los puntos más sangrantes. Por lo general se convocan a la ligera, son largas, demasiado frecuentes, asiste demasiada gente y son el gesto favorito de las personas que quieren hacer ver que hacen algo. Posiblemente las mismas personas que tras un día con siete reuniones dirán: «Hoy he tenido un día muy productivo».

Las reuniones no valen para nada. Salvo que se concreten, de forma inmediata y muy precisa en acciones, no valen para nada salvo dar la sensación a los asistentes de que están haciendo algo. Lo peor, por supuesto, es la cantidad de tiempo, energía y atención que silenciosamente les roban. Día a día a lo largo de toda su vida profesional van pagando esa vergonzosa hipoteca. Porque mientras te reúnes, no haces.

Pero, como el Email o mover archivos por el disco duro, son de ese tipo de engañosas actividades del trabajo que nos dan la sensación de que conseguir avances. O incluso peor. Que las tenemos que hacer para hacer nuestro trabajo. Convertimos a la herramienta, a la utilidad (las reuniones, el Email…) que sirve para hacer nuestro trabajo, en el centro de nuestro trabajo. Elevamos a la categoría de “rey” algo que ni siquiera es “ministro”.

No sé si puede trabajar sin reuniones. Pero sí sé que se puede trabajar sin la mayoría de las reuniones.

«Bien, pero ¿qué demonios hacer? ¡Si es imposible trabajar sin reuniones!» No sé si puede trabajar sin reuniones. Pero sí sé que se puede trabajar sin la mayoría de las reuniones. A partir de aquí, yo sólo te puedo contar mi punto de vista, apuntar alguna sugerencia y compartir contigo mi experiencia. La experiencia de un mal manager (sí, yo) que durante años despilfarró su propio tiempo y el de todo su equipo.

Si convocas tú las reuniones (eres directivo, manager, jefe de equipo…):

  1. Decide si es absolutamente necesario convocar la reunión. Si puedes, cancélala, no la convoques. Busca otra forma alternativa de comunicar, organizar o acordar que sea más directa y respetuosa con el tiempo de todos.
  2. Convoca sólo a las personas que explícitamente puedan aportar algo.
  3. Decide por adelantado una duración máxima y sé inflexible. (Ten claro que a partir de 20 minutos es un despilfarro de dinero, tiempo, energía…)
  4. Comunica por adelantado el porqué de la reunión. Su objetivo.
  5. Exige puntualidad y cierra la puerta si alguien llega tarde.
  6. Arranca Meeting Ticker.
  7. Y luego acciones, acciones y acciones. Si eres capaz de traducir esa reunión en próximas tareas, tal vez no haya sido una completa pérdida de tiempo y dinero.
  8. (Prueba a descubrir las reuniones de pie. En cinco minutos todos vais al grano y son igualmente —más— efectivas.)

Si te convocan a ti a las reuniones:

  1. No aceptes ir porque sí o porque te lo han ordenado. Pregúntate si merece la pena que vayas, si de verdad tú vas a aportar algo (por tu puesto o cargo, conocimiento, experiencia…).
  2. Antes de ir averigua: cuánto va a durar, qué temas trataréis y si tienes que preparar algún material o documento.
  3. Sé puntual.
  4. Háblale a tu jefe de Meeting Ticker y convéncele para que lo pruebe.
  5. Aporta, sugiere, concreta. Si estás en la reunión es por algo.
  6. Cuando salgas por la puerta ten muy clara tu próxima tarea-acción.

Si tienes hoy alguna reunión, prueba a utilizar Meeting Ticker para comprobar cuánto os costará. Sin saber cuánto durará ni cuántos asistiréis, seguro que será bastante.

Vía ThinkWasabi

La sorprendente la facilidad con la que los padres aprenden a leer el estado de ánimo de los niños

Mi hijo tiene ahora 8 meses y medio y, aunque ya ha aprendido a sentarse y gatear, su inseguro avance requiere de constante supervisión.

Este fin de semana estaba jugando con él cuando perdió mano en un giro, teniendo que hacer un movimiento brusco para mantener el equilibrio. No se había llegado a golpear y, sin embargo, comenzó a llorar.

En ese momento, yo era perfectamente consciente de que hacía más horas de lo normal que el niño no echaba una siesta, y pude relacionar el berrinche con la causa subyacente: de no haber perdido mano, habría sido cualquier otra cosa lo que hubiese desencadenado el llanto.

Acerté. Tras consolarlo y ponerlo en la hamaquita, apenas tardó un minuto en frotarse los ojos: síntoma inequívoco de sueño.

Mientras lo acunaba y me regalaba a mi mismo los oidos con lo buen padre que soy, acudió a mi mente una reflexión: con cuanta facilidad aprendemos, no sólo a relacionar las carencias en necesidades básicas de nuestros hijos (como comer o dormir) con su estado de ánimo (irritabilidad), sinó que incluso modulamos nuestra manera de dirigirnos a ellos para que acepten las propuestas que les hacemos (no existen tantas maneras de poner a dormir con éxito a un bebé irritable e irritado).

Como ingeniero que soy, no pude evitar dedicarle un instante a pensar en las causas, y porqué esas predicciones no son extrapolables a los adultos, y enseguida aparecieron ante mí varios hilos de los que estirar: presunción de «inocencia» (falta de malicia o voluntades ocultas), el relativamente restringido abanico de necesidades y reacciones del bebé, etc..

Por suerte, el ingeniero que tengo dentro se apartó enseguida de mi plano consciente, para permitirme disfrutar y saborear la reflexión que hoy comparto con vosotros en toda su plenitud: Qué dificil es ser consciente del estádo de ánimo que nos posee, y cómo afecta a nuestras reacciones. No digo ya ser capaz de leer, aunque fuera básicamente, el de los demás y ser capaces de modular nuestra comunicación para llegarles mejor. Y sin embargo.. ¡con cuánta naturalidad lo hacemos con nuestros hijos!

Vía Linkedin

La gente inteligente es nocturna

Aunque se dice que la falta de sueño en los seres humanos y los animales puede llevar a la obesidad, presión arterial alta y una reducción en su expectativa de vida, hay pruebas quelas personas con I.Q. alto tienden a ser más activos durante la noche y duermen más tarde.

Una amplia investigación de Satoshi Kanazawa y sus colegas de la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres han descubierto diferencias significativas en las preferencias del sueño-tiempo entre las personas dependiendo de su coeficiente intelectual.

Las personas con mayor coeficiente intelectual son más propensos a ser noctámbulos, mientras que aquellas con menor coeficiente intelectual tienden a restringir sus actividades en el día – prefieren ir a la cama temprano y ser madrugadores.

Según Kanazawa, nuestros ancestros eran por lo general diurnos, pero un cambio hacia actividades nocturnas es un “una nueva preferencia evolutiva” del tipo de persona que normalmente se encuentran entre individuos más inteligentes, lo que se  refleja en un mayor nivel de complejidad cognitiva entre las personas que ejercen una ocupación, profesión, religión o manera de vivir.

Sin embargo, no todo está bien con los que se queman las pestañas. Las personas que están dispuestas a quedarse hasta tarde son menos fiables y más propensas a sufrir de depresión, adicciones y trastornos de la alimentación, en comparación con los madrugadores que son relativamente más conscientes.

Aparentemente las preferencias de sueño en algunos casos obedecen a factores genéticos. Por ejemplo, en el caso de los animales: las vacas duermen con los ojos abiertos, algunas aves pueden dormir durante el vuelo o de pie, los delfines duermen con la mitad del cerebro despierto y los murciélagos necesitan 19,9 horas de sueño cada 24 horas.

Vía FayerWayer